Ashera, ¿La esposa de YHVH? (Segunda parte).
Recientes estudios
bíblicos, apoyados por la arqueología, han comprobado que durante siglos se dio
culto a Yahvé junto a una "esposa" Ashera. Y los israelitas la
adoraron tanto como a Yahvé.
Pero en el siglo VII
a.C. el culto a la diosa empezó a verse como un mal, se lo prohibió y se
autorizó sólo el culto a Yahvé.
¿Quién era la diosa
perdida de los hebreos? ¿Por qué la desalojaron del panteón israelita?
Las Reformas religiosas.
Cuando el rey
Ezequías subió al trono de Jerusalén (716-687 a.C.), se produjo el primer
intento serio y profundo de reforma religiosa en el país. Ezequías “destruyó
los lugares altos (es decir, los santuarios de los otros dioses), arrancó las
imágenes, y rompió la Asherá”, o sea, la imagen de la diosa que estaba en el
Templo de Jerusalén (2 Reyes 18,4).
Con ello los ritos
a la diosa quedaron suprimidos, y durante algunas décadas dejaron de oírse en
Jerusalén las plegarias de sus devotos. Pero la prohibición no duró mucho,
porque cuando Ezequías murió y le sucedió su hijo Manasés (687-642 a.C.), el
volvió a autorizar lo que su padre había proscrito. Así lo afirma la Biblia:
“Manasés construyó altares a Baal, se fabricó una Asherá… y colocó su imagen en
el Templo” (2 Re 21,3.7). Cabe aclarar que Manasés no introdujo ninguna
práctica desviada. Sólo volvía a lo que había sido el culto oficial de los
reyes y el pueblo durante siglos.
Finalmente, en el
año 622 a.C. llegó la desaparición definitiva de la diosa. El rey Josías
emprendió una nueva reforma religiosa, esta vez irreversible. Deseaba unir
políticamente el país, y para ello le era imprescindible unificar también el
Dios al que se adoraba. Decidió, pues, dejar a Yahvé como divinidad única y
descartar para siempre a Asherá.
El texto bíblico que lo narra es impresionante porque muestra el fastuoso culto que recibía la diosa hasta ese momento en el país (ver 2 Reyes 23,4-20).
El texto nos
permite deducir varias cosas: que Asherá era adorada en el templo mismo de
Jerusalén junto a Yahvé; que en otras ciudades del país también se le dedicaba
altares; que un grupo de mujeres le tejía velos; y que tenía una estatua que se
revestía.
La revolución
monoteísta de Josías convirtió a Yahvé en un Dios único y sin pareja. La diosa
desapareció para siempre de la historia de Israel, y jamás volverá a ser
nombrada en la Biblia.
(Continuará...)
Bibliografía de
referencia: ¿Dios tenía esposa? W. Dever. Monoteísmo y poder, Thomas Rommer.
Origen y persistencia del judaísmo, Gregorio del Olmo.



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