Archivo del Blog

lunes, 17 de octubre de 2022

Asherá, ¿la esposa de YHVH? Tercera parte.

 ¿LA ESPOSA DE YHVH?

Durante siglos los israelitas veneraron a la diosa Asherá. Su estatua de madera podía admirarse en el Templo de Jerusalén. Pero en el siglo VII a.C. el rey Josías promovió una revolución monoteísta, suprimió su culto y dejó a Yahvé como divinidad exclusiva.

Figurillas de diosas humanas que sostienen sus pechos.


Fue una buena decisión, pues contribuyó a subrayar la unidad y trascendencia divina.

Sin embargo, la erradicación de Asherá dejó a los israelitas sin divinidad femenina. Sólo quedó el Dios masculino Yahvé. La carencia de una diosa hizo que, a partir de esta época, comenzaran a aplicarle a Yahvé ciertas imágenes "maternales" y expresiones "femeninas", algo que nunca antes se había hecho.

Así leemos, por ejemplo, a Moisés que le recuerda a Dios que él es la madre del pueblo, y que lo ha dado a luz. Más adelante, el profeta Oseas describe a Dios con conductas maternales: “Cuando Israel era niño, yo le enseñé a caminar, y lo llevé en mis brazos. Yo era para ellos como quien alza a un niño hasta sus mejillas, y me agachaba para darle de comer” (Oseas 11:1-4). Pero es Isaías quien contiene los ejemplos más osados de "femineidad divina". Le hace decir a Dios: “Yo estaba mudo… pero ahora grito como una parturienta, resoplo y jadeo entrecortadamente” (Is 42:14), conmovedora imagen tomada de una escena del parto. Más adelante, describe a Dios preguntándose: “¿Acaso olvida una mujer a su hijo de pecho, o al hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvide, yo no te olvidaré” (Is 49,15).

La utilización de las imágenes femeninas para hablar de YHWH, da testimonio de una cierta conciencia de los límites inherentes en un discurso monoteísta, presentando al Eterno como a un Dios exclusivamente masculino.

Contrariamente a las afirmaciones de ciertos críticos, es necesario notar que la Biblia hebrea contiene igualmente conceptos "femeninos" para hablar de Dios.

Sin embargo, permanece en pie el hecho de que Dios nunca es llamado "madre" ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento. Esto se explica sin duda, por el contexto socio-cultural en el cual nacieron los textos bíblicos, puesto que han sido escritos por hombres (era consecuentemente natural que fuera así y no dolosamente, como algunos académicos lo afirman), no nos sorprendamos entonces que en ellos la representación del Creador sea, ante todo, la figura de un padre.

Ilustración de un rey sobre una montaña


(Continuará).

Bibliografía sugerida: Monoteismo y poder, Thomas Römmer.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario