ASHERÁ ¿La esposa de YHVH?
(Primera parte).
Seguro que el
título a muchos les sonará extraño y escandaloso. Sobre todo si piensan que el
pueblo de Israel creía de forma firme, y ya desde sus comienzos, en un solo y
único Dios. Pero, no debemos olvidar que esta fe israelita (y en general, el
conjunto de la revelación judeo-cristiana) no es histórica, al menos no en el
sentido que nosotros entendemos, si no un proceso gradual y evolutivo.
No es extraño, por
tanto, que en el Antiguo Testamento aparezcan evidencias de politeísmo, más
interesante aún restos de una diosa "esposa" de Yahvé: Ashera.
(También aparece como consorte de el dios El y después de baal).
Todos los dioses de la antigüedad tenían una esposa y eran adoradas por igual.
En Egipto se adoraba
a Amón y a su consorte Mut. En Babilonia, a Marduk y a Sarpanitu. En Sumeria, a
Enlil y a Ningal. En Grecia, a Zeus y a Hera. Y en Roma, a Júpiter y a Juno. El
único que se adoraba en solitario era YHVH, el dios de Israel, pero la
arqueología ha demostrado que no siempre fue así.
La diosa que
aparece en el Antiguo Testamento es Ashera. Ella era la diosa de la fertilidad
vegetal y su representación más común era una estaca o tronco de árbol clavado
en el suelo. Si no se conoce este dato, no se comprenden algunos textos del
libro de los Jueces, del libro de las Crónicas o del libro de los Reyes.
En el libro de
Jeremías también hace su aparición, bajo el nombre de “Reina de los cielos”.
Según este texto el pueblo se revela contra Jeremías, y la deja bien claro que
seguirán ofreciendo incienso a la diosa Reina de los cielos, como han hecho
desde antiguo sus padres, sus reyes y sus jefes. El gran argumento del pueblo
es que mientras han dado culto a la diosa les ha ido bien, cosa que no ha sido
tan clara cuando han dado culto a Yahvé.
Las evidencias
arqueológicas corroboran este culto: en vasijas del año 800 a.C. se encuentran
inscripciones como estas: “seas bendecido por Yahvé y su Asera”.
Pero según los
registros, ya en el siglo VII a.C. el culto a la diosa comenzó a tornarse
herético, se lo prohibió y se autorizó sólo el culto a un dios, YHVH.
¿Quién era la diosa
perdida de los hebreos? ¿Por qué la desalojaron del panteón israelita?
Eso lo veremos en
la segunda parte de ésta recopilación.
*Bibliografía de
referencia: Monoteísmo y poder (Thomas Römmer).


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